El juez Baltasar Garzón presionó al administrador judicial nombrado por el juez Pedraz, para que rectificase el informe de valoración de la filatelia de Afinsa.
El informe presentado por Javier Grávalos Olivella había valorado los 150 millones de sellos en 2.129 millones de euros. Según esa tasación, el déficit patrimonial que se apreció en la empresa en un primer momento, y que ascendía a 1.710 millones de euros, sería inexistente.
8.7.11. Redacción.
Aquellos que están al corriente de los avatares y presuntas irregularidades que rodean a la intervención política de Afinsa, conocen la existencia de un informe remitido por el Administrador Judicial Javier Grávalos en el que, siguiendo las instrucciones de la Fiscalía, daba traslado del resultado de la tasación de la filatelia propiedad de Afinsa, y aquella que es propiedad de los clientes, acorde con su valor referenciado a precio de catálogo, por un total de 2.129 millones de euros.
Del mismo modo, probablemente conocen que tan solo un día después de haber remitido ese informe al juez Baltasar Garzón, sustituto del juez Pedraz por hallarse este de vacaciones, Grávalos se retractaría de su contenido, debido a las presiones ejercidas por un tercero que le habría conminado a ello.
Ahora, cinco años más tarde, descubrimos la identidad del misterioso personaje: Baltasar Garzón, juez instructor del Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional por aquél entonces, y ahora suspendido de sus funciones por el Consejo General del Poder Judicial, tras haber sido admitida a trámite por el Tribunal Supremo la querella interpuesta contra el juez por prevaricación, fue quién ordeno al administrador judicial retractarse de su informe y, consecuentemente, del valor de la tasación de la filatelia reflejado en el mismo.
En su Blog “Desde el Burladero”, de 29 de julio de 2006, Amador G. Ayora era quién hacía pública la noticia, en respuesta a un blogero que, al parecer, cuestionaba la exclusiva publicada por “El Economista” días atrás sobre el contenido del referido informe, en la que se hacía especial hincapié, entre otras cosas, sobre las repercusiones que el resultado de la tasación tendría para la causa abierta contra Afinsa por insolvencia patrimonial.
Aunque se observa un error en la redacción (Ayora se refiere a Fórum), es obvio que se está refiriendo al informe remitido por Grávalos a la Fiscalía sobre Afinsa Bienes Tangibles, S.A., ya que Javier Grávalos nunca fue nombrado Administrador Judicial de Fórum.
Nada como bucear por los Blogs y Foros de Internet para traer al presente noticias de alcance del pasado cuya gravedad por las repercusiones que determinadas acciones tendrían "a posteriori", pasó inadvertida en su momento.
Más sobre sellos.
Me sorprende ese blogero-admirador que tenemos, un tal R, que cuando no somos antigobierno es que hemos metido la pata. Pues señor R siento decirle que en elEconomista no nos hemos equivocado en el asunto de los sellos, aunque no estemos libres de hacerlo. Después de varios días indagando puedo asegurarle que Grávalos dio marcha atrás ante la presión del juez Garzón, que le vino a sugerir que si ratificaba su valoración tenía que poner a los gestores de Fórum en la calle. De cualquier manera, no hay que alegrarse de las desgracias ajenas. Que Grávalos se haya desdicho es una tragedia para cientos de miles de afectados que han perdido parte de sus ahorros. Nosotros seguimos pensando que hay una responsabilidad subsidiaria del Gobierno y que los jueces tarde o temprano empezarán a fallar contra él en las reclamaciones que se presenten. Entretanto, no queda más que esperar al concurso de acreedores, para ver cómo se liquidan las dos sociedades, Fórum y Afinsa. Por cierto, sobre Fórum hay un rumor insistente que no hemos podido confirmar de que el juez ha encontrado algunas inversiones irregulares fuera. Pero quizá sea sólo un rumor.
Si el lector quiere seguir abundando en tan espinoso asunto, -uno más de los muchos que rodean el "Caso Afinsa"-, recomendamos la lectura de la transcripción literal de algunas de las páginas de “El Saqueo de Afinsa” (Editorial Cultivalibros), págs. 99 a 105, que sigue a continuación, en las que su autora trata este tema en profundidad.

