miércoles, 16 de mayo de 2012

"Operación Atrio" - Leeremos cosas que nos helarán la sangre.16.5.12




              "De todos los animales, el hombre es el único que es cruel. El único que infringe dolor por el sólo placer de hacerlo" (Mark Twain) 

Empieza el baile. La gata de Europa Press muestra sus roídas uñas más afiladas que nunca. Pilló presa hace seis años y no está dispuesta a soltarla de ninguna de las maneras, ahora que se acerca la última etapa de la infamia. Ante lo que podría ser el comienzo del final, quienes la ceban y amamantan se ocupan de proveerle de noticias plagadas de imprecisión e inexactitudes, cuando no de albures de grueso calibre, para que apunte a la sien de 460.000 personas y,  acompasando el tiro con sus maullidos de gata en celo,  haga blanco a la primera.

Muerte súbita, o de la otra, de la que duele,  ¡qué más da!!, el caso es que haya muerte, no tanto física, como anímica. Sería imposible liquidarnos a todos de un solo disparo. Esa innoble tarea ejecutora es el precio que tiene que pagar una niñata canija, retorcida, minúscula en cuerpo y  alma pero inmensa en podredumbre y mansurronería frente al poder de las puñetas y las togas-, con tal de que sea ella, la sin par, quién avance  "exclusivas" demoledoras, carentes de rigor y profesionalidad, que serán posteriormente difundidas por los mass media, y frente a las que el presunto reo no puede defenderse. Todo le vale.

Pues es repugnante. ¿Hay derecho a que en un "Estado de Derecho" -el lector perdonará el juego de palabras-, se estén publicando informaciones filtradas directamente de las cloacas del poder judicial, sobre las que poca o ninguna defensa le cabe a quienes se ataca, en primera persona, de manera inmisericorde? ¿De qué modo se justifica que algunos de los "actores" implicados en un proceso que lleva abierto seis años utilicen una pútrida "agencia de noticias" para rociar con gotas de veneno a las víctimas, y con lluvia de vitriolo a los imputados, un día si y otro también, en lugar de mantener la discreción que debe acompañar a los hechos no juzgados, y a la presunción de inocencia que se le debe al ciudadano?

Este país está enfermo. No es nuestra economía la que está en la UVI. Es la decencia misma del sistema la que está en fase terminal.

¡¡Qué asco, por Dios!! ¡¡Pero que asco!!