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miércoles, 3 de febrero de 2016

Acabarán tomando de su propia medicina.

George Soros, el gestor de 'hedge funds' más conocido del mundo (Efe)
No me alegro en absoluto. Tan solo pienso que el desgarro social, económico y empresarial,  que ocasionó la intervención de Afinsa, (y Fórum), devenida por la ambición de algunos "hedge funds" norteamericanos -léase Merrill Lynch y UBS, entre otros de importante calado- acabará pasando factura a este país. Tal vez ya lo esté haciendo.

Para quienes piensan que las tesis presentadas en mi libro relativas a los ataques desde U.S.A., causa primigenia y origen de la intervención de Afinsa -en colaboración con algunas "terminales" españolas, y con la Banca, es pura paranoia-, que se lean el artículo que presenta hoy El Confidencial, exponiendo las maniobras que están llevando a cabo "hedge funds" norteamericanos, contra nuestros valores.

martes, 5 de junio de 2012

Caso Afinsa: "A buen juez mejor testigo". 5.6.12





No me estoy refiriendo a la famosa obra de José Zorrilla, sino al hecho de que muchos  podrán beneficiarse de las pertinaces actuaciones de un juez de Cataluña, dispuesto a llegar hasta el último rincón, en la búsqueda de perjudicados que puedan personarse en una causa abierta en 2010.


Un juez busca con anuncios de prensa a afectados por el paro de controladores de 2010.


 Publicará en varios periódicos un edicto ofreciendo «a los demás perjudicados cuya identidad es desconocida» personarse en la causa.


Era tres de diciembre de 2010 cuando los controladores aéreos del aeropuerto de El Prat, en Barcelona, abandonaron sus puestos de trabajo en una huelga encubierta, provocando la cancelación de 700 vuelos.

Desde entonces, miles de reclamaciones han sido presentadas ante AENA por parte de los perjudicados. Sin embargo, el juez de Gavá (Barcelona) que investiga la causa considera que existen más perjudicados «cuya identidad es desconocida y de difícil determinación» y se ha propuesto localizarlos.

Para ello, el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 7 de Gavá emitió ayer una providencia a la que tuvo acceso Efe que acuerda publicar en algunos de los periódicos de mayor difusión un edicto ofreciendo personarse en la causa a los perjudicados por el paro de los controladores que dispongan de un billete con origen o destino en el aeropuerto de El Prat y cuyo vuelo fuera cancelado o suspendido.

Los diarios en los que se publicará el edicto son El Periódico de Catalunya, La Vanguardia, El País, El Mundo, además de los gratuitos 20 Minutos, Qué! y ADN. A partir de la publicación, los afectados tendrán 20 días para personarse en el Juzgado y formular su reclamación.

No es la primera vez


No es la primera vez que un juez recurre a la prensa para llamar a los afectados por una causa.
Una sentencia del Tribunal Constitucional dictada en 1994 y relativa al derrumbamiento de la presa de Tous (Valencia) avaló el llamamiento a los perjudicados mediante edicto «como último medio de comunicación», siempre que se hayan agotado «las otras modalidades de más garantía» que se haya alcanzado la certeza de que los otros medios normales de citación son inútiles"

Recordando hechos del pasado más reciente, como perjudicados por el saqueo de Afinsa, nos encontramos con que otro juez, esta vez de un juzgado de lo mercantil de Madrid, a quien no considero acreedor de semejantes paralelismos literarios -los epítetos pronunciados en voz alta de los que sería objeto, retumbarían más que el juramento del Cristo De La Vega- se negó en redondo a dar publicidad alguna al legítimo derecho de los acreedores de Afinsa, a conocer la posibilidad que tenían de adherirse a una propuesta de convenio que hubiese evitado la liquidación.

Esta que sigue a continuación es la carta dirigida al juez, a la que este hizo caso omiso.  Los clientes expoliados por la canalla intervención, continuamos sufriendo las consecuencias de tan estruendoso silencio. (¿Por qué no se echó mano de los voceros de  Europa Press y Efe, tal y como se está haciendo últimamente?)

Firmado por el procurador de la concursada Afinsa, el referido escrito rezaba así:


AL JUZGADO DE LO MERCANTIL, Nº 6

D. MIGUEL TORRES ÁLVAREZ, Procurador, en nombre y representación de Afinsa Bienes Tangibles, S.A. (en lo sucesivo Afinsa), como tengo acreditado en el Concurso Necesario nº 208/2006, ante el Juzgado como mejor en Derecho proceda, digo:

Que por Auto de este Juzgado, de fecha 21 de abril de 2009 se notifica a esta parte la finalización de la fase común del procedimiento concursal de Afinsa Bienes Tangibles, S.A. y la apertura de la fase de convenio.

Es deseo del deudor que todos los clientes de Afinsa estén perfectamente informados de la situación en que se encuentran con relación al concurso de la empresa de la que son acreedores, y en ese sentido es preciso co­nocer si la Administración Concursal tiene previsto di­rigirse a todos y cada uno de los clientes de la referida sociedad con el objeto de informarles de la fase en la que se encuentra el concurso y los derechos que le asis­ten de votar o no el convenio presentado y válidamente aceptado a trámite.

Asimismo, interesa a los derechos de la concursada saber si, en caso de que no está previta o no ser posible esa iniciativa, puedan libremente dirigirse a los clientes de Afinsa como la misma finalidad, haciendo para ello uso de los ficheros de la entidad.

Asimismo, interesa al derecho de la concursada se haga saber si es voluntad de la Administración Con­cursal publicar, en debida forma, el Auto y los derechos que asisten a cada uno de los interesados.

Lo anteriormente expuesto se manifiesta puesto que se ha constatado que la inmensa mayoría de los clientes de Afinsa ignora por completo el importante trámite en curso y los derechos que les asisten en el mismo.

Con la información que se pretende facilitar a los clientes de Afinsa, y en definitiva acreedores de la mis­ma, conforme a las sentencias dictadas, por este Juzga­do se está ejercitando no sólo el derecho de información, sino también el de defensa y decisión que corresponde a todos y cada uno de ellos.

En su virtud,
AL JUZGADO SUPLICO
Que dando por presentado este escrito se digne admi­tirlo, tenga por hechas las anteriores manifestaciones y acuerde:

a). Requerir a la Administración Concursal para que se dirija a los clientes-acreedores de Afinsa para que sean informados de la fase en la que se encuentra el concurso y de los derechos que le asisten de votar o no el convenio presentado y válidamente aceptado a trámite.

b). Si no fuese lo anterior procedente, se autorice a los señores accionistas de la compañía para que, sin coste alguno para la sociedad, se hagan las comunica­ciones pertinentes al respecto, con la misma finalidad, haciendo para ello uso de los ficheros de la entidad.

Es justicia que pido, en Madrid, a veinticuatro de ju­nio de dos mil nueve.

Jamás obtuvimos respuesta alguna por parte del juez.

Y es que, las arbitrariedades cometidas en el Concurso Afinsa, por parte de los administradores concursales y del propio juez -mención aparte merecen las llevadas a cabo por la inmensa mayoría de los despachos de abogados que representan a los perjudicados- , harán historia.

Un resumen de las mismas queda perfectamente reflejado en el siguiente comunicado, publicado en el Blog "Comisión Convenio Afinsa", creado a los únicos efectos de informar a los clientes, tanto como fuere posible, de los derechos que por ley les asistían, para evitar una ruinosa liquidación.


sábado, 2 de junio de 2012

Hemeroteca Expolio Afinsa: "Torsten Bröhan o las surrealistas declaraciones de tres funcionarios de la Agencia Tributaria" (I) - 2.6.12


En nuestra entrada de ayer dábamos traslado de lo que aparenta ser una maniobra torticera y manipuladora de cara a los clientes de Afinsa. (Enlace) 

Como en esto de recordar hechos y actuaciones del pasado, una cosa lleva a la otra, conviene traer a la memoria colectiva un lamentable episodio del que ya nadie se hace eco pero que, en su momento, dio mucho que hablar, y que también guarda relación con el exclusivo, destacado e importante papel que jugaba Afinsa, en el selecto mundo del Arte. Veamos.

El 16 de enero de 2008, una frívola inspectora de la Agencia Tributaria prestaba declaración en la Audiencia Nacional, con relación al contenido de un informe, por ella elaborado, en el que un ambicioso e importante proyecto empresarial puesto en marcha por Auctentia, filial de Afinsa, y Brohan Design, empresa estadounidense participada por la propia Auctentia y por Torsten Bröhan, compañía alemana dedicada a la venta de arte y antigüedades, era considerado, por sus santas narices, nada más y nada menos, que un delito.

Según constaba en el referido informe, en octubre de 2000, y a través de Auctentia, Afinsa había realizado una primera aportación de 512.000 euros a Bröhandesign Inc., aportación esta que se vería incrementada en años posteriores hasta alcanzar la cifra de 1,29 millones de euros, a los que habría que añadir un préstamo por un importe de 64.175 euros.

Todo ello arrojaría una cifra total de 1,36 millones de euros que, según la Fiscalía Anticorrupción, habrían sido presuntamente desviados por Afinsa a Estados Unidos, a través de Auctentia.

Sin embargo, a la luz de los hechos, tal y como éstos se presentaron durante la vista, la realidad era bien distinta, de ahí que nadie (ni siquiera la muy ponzoñosa Europa Press), que en su día ya dio traslado de que dos informes de Hacienda contradecían los informes de la frívola Yábar,  (enlace a noticia), se haya vuelto a ocupar del asunto.

Resulta evidente que, a la luz de los hechos, trasladar la verdad de lo que realmente sucedió no les conviene y, precisamente por eso, en Canal Afinsa, estamos en la muy gustosa obligación de recordárselo, a través de dos documentos de excepción:

Así es como A.C.U. Soluciones dio traslado de lo sucedido en la vista que tuvo lugar en la Audiencia Nacional, a través de su Boletín mensual...
... y así es como lo relata el capítulo XVIII de "El Saqueo de Afinsa".

jueves, 24 de mayo de 2012

Caso Afinsa: Benito Agüera Marín, administrador concursal de Afinsa, o cuando predicar no es lo mismo que dar trigo - 24.5.12


Si no fuera por el daño que nos han hecho, lo que sigue a continuación sería para desternillarse de la risa.

En un documento power point, fechado en 2004 y diseñado siguiendo las más ortodoxas recetas minimalistas de las presentaciones al estilo anglosajón: poquito texto, en cada línea, pero con contenido, para que el "presentador" pueda lucirse con el desarrollo de cada idea,  Benito Agüera Marín, uno de los tres administradores concursales nombrados por el juez en el Concurso Afinsa, da traslado de cómo ya, por aquellas fechas, él consideraba imperativo evitar, a toda costa, el fracaso y posterior cierre de las empresas.

Tras la lectura del documento, al pensar en la envidiable situación en la que se encontraba Afinsa a día de la intervención, y analizando los resultados empresariales de la compañía del modo más aséptico y objetivo posible, dejando a un lado las tesis elucubrantes de Yábar que dieron lugar al saqueo, uno se pregunta cual de las variables apuntada por Agüera, como posibles razones de fracaso y quiebre en las empresas, se daban en Afinsa. La respuesta es: absolutamente ninguna.

Y en la misma línea de pensamiento, resulta inevitable preguntarse cuantas de las actuaciones preconizadas por el administrador concursal de Afinsa en su panfleto, relativas a las actuaciones que resultan indispensables para sacar a la empresa de concurso, se han llevado a cabo por él mismo y por sus compañeros de juego. La respuesta vuelve a ser, de manera impenitente -e impertinente- exactamente la misma: ninguna. (En este sentido, el término  "inexcusable" que adorna la primera línea de la última transparencia se nos antoja manifiestamente obsceno; un bofetón, con toda la mano abierta, en la cara de 190.000 personas).

A día de hoy, a casi nadie le resulta ajeno el hecho de que, ya de por si,  la Ley Concursal es un bodrio manifiesto, cuya exposición de motivos ha fracasado estrepitosamente (*).

Quienes han salido ganando con este apaño de Ley han sido todos aquellos que, por razones esotéricas, pero que a nadie se le escapan (léase el "caso Roures", o el de Martinsa Fadesa), han salido a flote tras hundir sus empresas.

Las rendijas por las que se escapan todos los objetivos que deberían conseguirse gracias a esta Ley, que ha resultado en la práctica ser infumable, propician que tan solo un selecto puñado de empresas en concurso se haya salvado de la liquidación. (Huelga decir el futuro que le espera a la concursada cuando lleva la etiqueta de "intervenida por el gobierno, manu militari" adherida a un documento contable, fabricado al efecto, que la declara insolvente).

Gregorio Marañón dijo: "Serás víctima de tus palabras y cómplice de tus silencios". Las hemerotecas, como las palabras, las carga el diablo. Con el paso del tiempo, puede suceder que le dejen a uno con las vergüenzas al aire, convertido en víctima de sus propias contradicciones.

A la vista del contenido de la presentación, que sigue a continuación, mucho nos tememos, señor D. Benito Agüera Martín, que este sea su caso.
(*) A continuación, en "Más información", interesante enlace a la "Exposición de Motivos de la Ley Concursal".

viernes, 18 de mayo de 2012

Hemeroteca Expolio Afinsa: La noche más negra de Zapatero - 18.5.12






                                 " No es posible huir en este mundo del recuerdo y el remordimiento. El espíritu de las malas acciones nos acecha tanto si nos arrepentimos como si no." - (Gilbert Parker )


Noche del 9 al 10 de mayo de 2011. Zapatero reconoce públicamente que no durmió. ¿El motivo? La prima de riesgo estaba disparada. Esto es lo que declaró a El País:


-- “He pasado ratos muy malos, sobre todo a la hora de decidir las medidas de ajuste. He pasado alguna noche sin dormir, la noche del 9 al 10 de mayo la pasé en blanco, primero en contacto con la vicepresidenta, que estaba negociando en el Ecofin nuestro compromiso de reducir el déficit. Luego estuve a la espera de cómo reaccionaban los mercados. Digamos que pasé la noche esperando al índice Nikkei”.

Efectivamente, el gabinete de la presidencia del Gobierno presta singular vigilancia a los repuntes de la prima de riesgo española. Lo hacía el de Zapatero y lo hace, ahora, el de Mariano Rajoy.
Pero la noche de mayo no fue la única en la que Zapatero lo ha pasado realmente mal. El Confidencial Digital ha podido conocer el testimonio directo de colaboradores del leonés. Esto es lo que ocurrió aquella noche del 3 de agosto de 2011:

-- Zapatero se encontraba en Doñana junto a su mujer y sus hijas. El equipo de guardia de La Moncloa le transmite que la prima de riesgo se está disparando. Decide suspender las vacaciones y regresar de inmediato a Madrid.

-- Convoca una reunión extraordinaria con Elena Salgado, José Blanco, Ramón Jáuregui, Javier Vallés, y José Enrique Serrano.

-- El propio Zapatero ha comentado a sus íntimos que fue la noche más negra de sus casi ocho años en La Moncloa. No durmió nada.

-- “Lo pasé realmente mal”, confiesa a personas de su máxima confianza. “Fatal”, es la palabra que emplean sus colaboradores. Estuvo en contacto directo con su equipo durante toda la noche, hasta que amaneció.

-- El ex presidente no pudo celebrar su 51 cumpleaños con los suyos, sino que estuvo solo en La Moncloa.

-- Algunos de los más cercanos al presidente vieron, por aquel entonces, riesgo real de intervención del país.

Zapatero decidió aprobar una serie de medidas para atajar drásticamente el déficit que se concretaron en los consejos de ministros del 19 y el 26 de agosto.

(Fuente: El Confidencial Digital).

Ni una sola noche de lo que te queda de vida deberías volver a conciliar el sueño, Zapatero, por haber permitido el mayor expolio que se conoce en la historia de España. Y en tu particular "vigilia", abrasado por el remordimiento, tendrías que estar acompañado por la red de filibusteros que, "ordeno y mando", hizo posible que se llevase a cabo un acto de terrorismo económico como el perpetrado con la muy desgraciada "Operación Atrio", por ti consentida, cuando no directamente ordenada, contra 460.000 consumidores, en 2006.

Casualmente, otro 9 de mayo.

martes, 15 de mayo de 2012

Caso Afinsa: "La Banca ganó un 41% más en los nueve primeros meses de 2006" - 15.5.12




"La creencia en algún tipo de maldad sobrenatural no es necesaria. Los hombres por sí solos ya son capaces de cualquier maldad" (Joseph Conrad).



30-11-06

"Los bancos ganaron 11.659 millones de euros entre enero y septiembre, lo que supone un incremento del 41,24% respecto al beneficio conseguido en el mismo periodo de 2005, según datos ofrecidos ayer por la Asociación Española de Banca (AEB). Este crecimiento estuvo impulsado por las plusvalías obtenidas por el BBVA. Si se descontarán estas ganancias extraordinarias, el beneficio del sector se habría incrementado un 30%, según explicó el asesor financiero de la AEB, Juan Basurto.


Además, a este aumento de los beneficios también contribuyó un incremento del 20,6% del crédito al cliente, y en concreto el crédito hipotecario se elevó un 21%, así como la contención de los gastos. Los depósitos de la clientela y los recursos captados mediante valores negociables aumentaron a un ritmo del 18,5%.


¿Tiene algo que ver en esta subida las intervenciones judiciales en Forum y Afinsa? Pocos saben que de ING Direct en España tras el mes de mayo salieron más de 200.000 millones de las antiguas pesetas camino de la banca tradicional. En economía, unos pierden y otros ganan. ¿Estarán los que ganan detrás de la catástrofe filatélica y la ruina de 400.000 familias?"


Fuente: ADEBITA.


¡Camarero, una de impunidad absoluta! Marchando.....

                                                                 

No hemos llegado a este barrizal, a esta ciénaga por casualidad o por el designio de los dioses, ni por la torpeza de la población.

Hemos llegado de la mano de nuestros representantes políticos en pleno compadreo con quienes ostentan el poder económico. Mientras la fiscalidad se iba extendiendo a todas las capas de la sociedad la Agencia Tributaria no dejaba de pasar una a los que dependen de un sueldo o un pequeño negocio. Los potentados, las grandes empresas y sobretodo los bancos se las inventan todas para no pagar un triste euro. Así, año tras año, impunidad tras impunidad se ha ido consolidando un Estado donde los impuestos indirectos y el escaqueo fiscal de los poderosos se institucionalizó. En 1986 los más altos responsables del Banco Santander diseñaron la puesta en marcha y la comercialización de un producto que se conocería como “cesión de la nuda propiedad de créditos”, o abreviadamente “cesión de crédito”, destinado a incrementar los recursos y los beneficios del banco a cambio de facilitar a sus clientes un medio para la elusión tributaria y el blanqueo de capitales. Se trataba de reconocer una alta retribución al dinero depositado, que hubiera sido utópica en el ejercicio de una actuación bancaria normal u ortodoxa, pero que se obtenía en la práctica por ese “nuevo” procedimiento que garantizaba la “opacidad” y el incumplimiento de las obligaciones tributarias. El “producto» se comercializo durante el periodo 1986 a 1992; el numero de cesiones fue de 42.274, y su valor global ascendió a la exorbitante cantidad, en aquellos años, de 432.965 millones de pesetas. Según el informe pericial solicitado por el Juzgado instructor, 9.566 de estas operaciones, por importe de 145.120 millones, se califican de titular “discrepante”, al haberse empleado titularidades falsas (personas que desconocían la operación o que incluso habían fallecido), para formalizar las cesiones.
De esta suerte, se llego incluso a tomar el nombre del ordinario de Tarragona, por lo que el sorprendido prelado, que, con perdón, no sabia de la misa la media, al ser interrogado por los periodistas sobre un asunto tan “opaco”, no dudo en contestar con encomiable sentido del humor: “Señores, confieso que en mi larga vida pastoral he cometido muchísimas faltas, pero ahora no puedo arrepentirme de las cesiones de crédito, como ustedes llaman a esas cosas, porque ni siquiera sé lo que significan”. Estamos, pues, en presencia de una actuación bancaria del Santander en detrimento de la Hacienda Publica con más de cuarenta mil clientes implicados en la vastísima trama. Los clientes aceptaron la oferta del Santander pensando en la seguridad que les ofrecía algo que había planeado una entidad tan poderosa y respetable. En apariencia, el “producto” ofertado por la entidad bancaria consistía en la venta a la clientela de determinados créditos concedidos por el propio banco a otros clientes suyos. Para ser exactos, se trataba de algo más sofisticado, puesto que no se cedían los créditos propiamente dichos como unidades económicas, sino su nuda propiedad. Por lo que el Santander cobraba una comisión, mientras que la remuneración al cliente consistía en la diferencia entre el valor “actual” del crédito y su valor “al vencimiento”, es decir, el valor de compra incrementado con los intereses devengados por el crédito desde el momento de su cesión hasta que vencía.

Los funcionarios de Hacienda tardaron su tiempo en actuar, cuando lo hicieron el Banco Santander ya estaba encumbrado en la cima y había conseguido su propósito y todavía más. Cuesta entender que un producto financiero destinado a zafarse, descaradamente, de la fiscalidad y difundido a gran escala por una solvente entidad financiera no precisara de la conformidad de las autoridades económicas, misterio que de resolver no daría lugar a que al Estado se le pudiera torear como una vaquilla entre la risotada de los que se mofan a mandíbula batiente. Lo dicho, era tanto como emplear el puño de hierro con los contribuyentes ordinarios y el guante de seda con las entidades financieras con derecho medieval de pernada. Miles de millones, de las antiguas pesetas, le dieron esquinazo al Erario público por las “cesiones de crédito”. Así y todo el banco de los Botín tuvo que bregar lo suyo. Las cesiones ideadas no reunían las exigencias legales; no eran más que una simulación negocial con fines ilícitos, por la que el banco recibía una cantidad en metálico del cliente, lo que, en vez de originar la apertura de una cuenta corriente, de ahorro o a plazo, con una remuneración correcta en forma de intereses, se mantenía como “dinero opaco” en las cajas del banco al amparo de una inexistente cesión.
Al cliente se le entregaba un peculiar “recibo”, según el cual el banco decía haber tomado “para su custodia” el documento de “cesión crediticia” que quedaba en su poder “para su gestión de cobro y ulterior reembolso”. Y a fin de cubrir el principio de especialidad, el recibo detallaba el nombre de un deudor cualquiera del propio banco, una cantidad y un vencimiento, pero la cesión realizada no se le notificaba a ese supuesto deudor, era tan sólo una maquinación. Pero el problema, y gordo, para que la operación fuera opaca al fisco, consistía en suplantar con otro nombre a quien adquiría tan fantástico producto financiero. La solución a este gordo problema la podría dar un niño de seis años. Si no se puede poner un nombre pues que se ponga otro, y así aparecieron en escena miles de fallecidos, entidades imaginarias, testaferros, indigentes y hasta figuraban alias. El esquema completo estaba basado en una pirámide y con tantos intermediarios que hacía su comprobación casi imposible pero servía de tapadera.

Los funcionarios de Hacienda se toparon con la fortaleza inexpugnable de los Servicios Jurídicos del banco, una tropa pretoriana que rivaliza en distinguirse por su ferocidad al darle la vuelta a los hechos más evidentes. El asunto llegó finalmente a manos de la justicia, o de la injusticia si se prefiere debido a como acabó. El procedimiento judicial se demoró lo suyo, más de catorce años, y pasó a los anales de la historia judicial española como el triunfo esplendoroso del poder del dinero tratado con guante de seda. Se pasaron años, entre dimes y diretes, para responder a la petición del juez para que el banco proporcionara el nombre de las personas que habían adquirido el producto financiero. El Departamento de Inspección del Ministerio de Economía y Hacienda fue toreado por el banco una y otra vez, siempre con un argumento sacado de la manga. Acabó facilitando el importe de las operaciones pero retenía la identificación de los titulares, por tratarse, según indicaba, de operaciones vencidas. Esto continuó así hasta que al juez Miguel Moreiras se le hincharon las pelotas e imputó como responsable del fraude, el mayor de la historia española, al presidente del Banco Santander y a todo el consejo de administración.
A partir de ahí, al observar consternados de que el juez se había vuelto loco y que incluso había determinado una cuantiosa cifra de muchos ceros en concepto de fianza, Emilio Botín y la cúpula del banco cambiaron radicalmente de opinión: ellos, ni por asomo, habían fabricado, promovido, o comercializado un producto para zafarse de la fiscalidad, habían sido los clientes que con una imaginación desbordante, y con una fobia hacia la Hacienda Pública se escaqueaban de sus obligaciones fiscales. Ellos se habían resistido hasta lo imposible pero su inocencia estaba por encima de todos, quien tuviera que pagar que pagara y soltaron el listado con los clientes infieles. Parecía que este mal cuento estaba destinado a que provocara una sonora carcajada en el ámbito judicial, echarle la autoria del fraude fiscal a los clientes era, cuanto menos, insultar la inteligencia del juez y compañía. El fiscal del caso y el abogado del Estado confirmaron, vehementemente, que Botín y la cúpula del banco estaban en lo cierto, los clientes eran los defraudadores, por lo tanto no hacía falta que vinieran a declarar al juzgado y perdieran una mañana de su valioso tiempo, el caso se podía dar por cerrado. 
El fiscal del caso y el abogado del Estado no se hicieron esperar en mostrar su conformidad en el disparatado argumento del primer banquero del país. El fiscal en su escrito al juzgado se manifestó: “Por el Ministerio Fiscal se emitió informe en el que terminaba interesando del Juzgado que acuerde el sobreseimiento libre respecto a las personas del Banco Santander que, a lo largo de esta causa, han sido citadas como imputados, y respecto de ….” . El abogado del Estado no se quedaba corto suplicando al Juzgado: “acuerde la no exigibilidad a los administradores del Banco Santander de responsabilidad penal ninguna por cooperación necesaria en comisión de posible delito fiscal en relación a los principales invertidos por los clientes, y con respecto al presunto delito de falsedad, considera que dicha imputación es insostenibles ..” .Era de suponer que el fiscal, encargado de velar por la legalidad, y el abogado del Estado, responsable de cuidar los intereses del Erario público, iban a poner su mejor empeño en colaborar con el Juzgado instructor y apoyar con su decidido impulso la investigación sumarial. Pues no, estos angelitos hicieron exactamente lo contrario. ¿A qué intereses sirven en realidad tan cualificados funcionarios, que cobran del presupuesto del Estado, para defender el interés público? Se trataba, hasta la fecha, del mayor fraude fiscal cometido en España.
Todas las evidencias, pruebas documentales, testimonios no sirvieron para nada. El juez Miguel Moreiras se vio obligado, al aliarse, con descaro, la acusación con la defensa de los imputados, a cerrar el caso con más pena que gloria. El juez, Moreiras duró poco en su cargo y fue desterrado a las quimbambas en un juzgado de una población rural para que impartiera justicia entre agricultores y ganaderos por la disputa de un linde o una vaca. Los asuntos de Estado son palabras mayores y no pueden estar en manos de descerebrados, esta fue la sentencia inapelable que dictó Emilio Botín y se cumplió aminorada ya que el banquero exigía la expulsión del juez de la carrera judicial. No quedaba duda de la autoria intelectual, el producto financiero había sido diseñado e implantado por el banco, existía, a su vez, abundante correspondencia entre la dirección y los centros regionales facilitando instrucciones a los directores de oficina que lo acreditaba, ya que no podía ser de otra manera.

Incluso el banco, ante la avalancha de clientes, tuvo que comisionar a uno de sus empleados para que se recorriera los cementerios de España facilitando nombres de difuntos. Tan seguros estaban de su impunidad que ni tan siquiera tomaron la precaución que los nombres extraídos de las tumbas y nichos, uno al lado del otro, coincidiera con la numeración consecutiva del fabuloso producto financiero. Series enteras de “cesiones de crédito” correspondían con nombres de un mismo cementerio calle por calle. Quienes apechugaron con el marrón fiscal fueron los clientes. No todos llevaron su dinero negro concientes de que el Banco Santander  había descubierto la sopa de ajo de retribuir a buen interés por un dinero opaco. Otros explicaban otra versión, como la expuesta por Antonio Pontón Gamela, de Guadalajara en un escrito dirigido al director de la oficina de su población. Se trata de una carta obrante en los legajos del procedimiento judicial. Dice así: (literal)
 “El motivo de la presente es para comunicarle por escrito la historia sobre Hacienda, que usted ya conoce, para que la haga llegar a instancias superiores dentro de la organización bancaria de la que forma parte. Desde hace más de diez años soy cliente de ese banco y con usted son ya tres los directores que he ido conociendo en el transcurso de estos años.
Siempre he confiado mi dinero, mucho o poco, blanco o negro a esta entidad y siempre me he dejado asesorar por los distintos directores, como usted bien conoce. Su antecesor en el cargo, Sr. Vallejo, en su día me asesoro, creo que con la mejor intención, sacar el dinero que poseía en esa época en pagarés del tesoro y en cuentas familiares e invertirlo en “Cesiones de Crédito” un producto “negro” que en aquel tiempo ofrecía su banco. Así lo hice y me fueron pagando los intereses hasta que, repentinamente, el Sr. Vallejo fue trasladado y aquí es donde ya entra usted.
Al poco tiempo de su llegada me comunicó que su entidad se veía obligada a comunicar a Hacienda el nombre de los tenedores del producto “Cesiones de Crédito” y que me ofrecía dos alternativas: cambiar el nombre o pagar una complementaria blanqueando la imposición.
Como usted recordará optamos por la primera posibilidad e hicimos venir a mi tía Cándida, la cual firmó los documentos correspondientes y al mismo tiempo rompimos los que existían a mi nombre. Hasta aquí todo correcto, yo quedé con la conformidad de que todo se había realizado según usted había propuesto.
En febrero de este año recibo una citación de la Inspección de Hacienda para revisar los cuatro últimos años. Preparo toda la documentación y envió a mi asesor fiscal con la conciencia de llevar todo correctamente. Mi sorpresa es cuando mi asesor fiscal me hace saber que en la Inspección consta mi nombre como tenedor de 14.000.000 de pesetas en “Cesiones de Crédito” según le ha comunicado el Banco Santander”.
Que necesidad tenía este cliente del banco de meterse en esta añagaza, que acabó de caer con estrépito, sino fuera por la recomendación de su entidad ya que tenía sus ahorros en pagarés del tesoro. ¿No os recuerda este proceder con lo acontecido con las participaciones preferentes? Los líos y las estafas se repiten en un carrusel que detrás de una viene otra. Quien resolvió el monumental dislate a su favor fue el propio Emilio Botín cansado que la asesoría jurídica del banco le anunciara que el asunto iba por buen camino, pero pasaban los años y se seguía en el pantano. La fantasía provenía de su propia cosecha, y lo exponía convencido que eran los clientes los defraudadores fiscales. Cuando los servicios Jurídicos del banco escucharon, de propia voz, la perorata del presidente no se lo podían creer, es más, llegó a afirmar que podían echar pa lante, sin miedo, con este argumento ya que el Gobierno estaba de acuerdo, y que ya se apañarían ellos en soslayar los vericuetos judiciales. Ninguno de los juristas congregados en el despacho presidencial se atrevió a poner en duda las palabras del presidente del banco aunque el argumento era de locos. Todo había tenido lugar unos días antes en ese mismo despacho. Botín convocó al ministro de Hacienda a una reunión urgente.

La siguiente conversación puede variar en su literalidad ya que corrió de boca en boca sin saber de cierto toda su extensión. Hecha esta precisión continúo. Emilio Botín sin disimular, como era de costumbre, su cólera y sin preámbulo alguno le soltó a bocajarro.
-O haces algo o ya te puedes ir despidiendo de mi apoyo. Y ya sabes lo que esto significa para ti y tu familia. ¿Tú sabes que han puesto precio a mi cabeza; lo sabes?
-No exageres presidente, tan sólo el juez Moreiras pretende fijar una fianza.
-Pero que dices, ese tipo pretende llevarme a la cárcel, lo oyes, lo oyes bien, me ha ¡imputado! Me ha ¡imputado a mí! –Botín ya se estaba subiendo a la parra, sus gritos se oían por toda la planta noble y servicios adyacentes.
-Tranquilízate presidente todo está por resolver, hemos hecho todo lo posible en este asunto, e incluso más de lo que procede, saliéndose del elemental decoro y las buenas prácticas en cuanto hace a la administración de justicia, para que el asunto quede en agua de borrajas en beneficio de los principales imputados –dijo como pudo el ministro.
-Todo lo que dices son monsergas, tu sabrás lo que te conviene hacer. Te recuerdo que el banco tiene vencidos tus préstamos, créditos y requetecréditos con que nos has ido sableando tu, tu familia y tus empresas. –dijo el presidente del banco en el tono que más le gustaba expresarse para que no hubiera ninguna duda que profería una amenaza.
-Presidente, no creo que sea el momento más oportuno para echarme en cara este asunto.
-¿Cuándo te parece a ti oportuno, mañana, pasado … cuando? Que sepas que mi dinero no tiene momento oportuno para reclamar lo mío. ¿Te enteras?
-Fíjate, presidente –trataba de razonar el ministro – primero se ha tratado de eliminar una parte grandísima de las operaciones aumentando el límite del delito fiscal a quince millones de pesetas, lo cual ha permitido despejar el camino para dejar sin efecto multitud de infracciones que podían dar motivo a una acusación penal.
-Todo lo que me dices son chorradas, sois un atajo de incompetentes en vez de dejar que me empapelen tendrías que hacerme un monumento por haber acabado con el dinero negro que circulaba por el país –dijo Botín encaminando el asunto a su redil.
-No entiendo, lo siento presidente no lo entiendo.
-No esperaba menos de ti, de tu Gobierno y tu partido, sois un atajo de asnos sino fuera por mi y por las cesiones de crédito todavía tendrías a la mitad de los españolitos anónimos con su dinero en el colchón, ¡Yo, yo os daré sus nombres! Atajo de asnos.
-Pero si esto es lo que pretendemos hace años, presidente. –dijo extrañado el ministro.
-Pero me imputáis a mí y a mi consejo cuando son exclusivamente los clientes los defraudadores al fisco.
-Perdóname, presidente, pero se te imputa a ti y a tu consejo porque sois los responsables de la maquinación de poner en el mercado un producto para defraudar a Hacienda.
-No te quiero oír más –dijo exaltado Botín poniéndose en pie como impulsado por un muelle- ni una palabra más; cambias al fiscal del caso, cambias al abogado del Estado y los que vengan que vengan con la lección bien aprendida: los clientes son los defraudadores y nadie más.
Despejado del mapa el juez Moreiras el asunto pasó a la jueza Teresa Palacios que con el fiscal en contra y el abogado del Estado que nada tenía que reclamar al Consejo de Administración del Banco Santander todo quedó listo hasta que se consume el próximo expolio de las arcas públicas que se fue repitiendo de tal manera hasta que la vaca anoréxica no dio más de si. Y ahora estamos donde estamos. Queda un misterio más que desvelar, el “ministro” e interlocutor de Emilio Botín en esta esperpéntica conversación no es otro que Rodrigo Rato. Botín tenía cogido a Rato por el bajo vientre, apretando y retorciendo, por el asunto fallido de su empresa familiar Aguas de Fuensanta que finalmente Banesto adquirió para no ejecutar los préstamos y créditos concedidos.

(Fuente: http://ataquealpoder.wordpress.com/)


lunes, 14 de mayo de 2012

Caso Afinsa: Nueva sección bajo el título "Hemeroteca Expolio Afinsa" - 14.5.12





¿Qué tal una mirada retrospectiva, un paseo por algunas de las noticias más significativas que alcanzan desde el origen del expolio, hasta nuestros días?

No resulta fácil la recopilación, han pasado seis años desde el día de la infamia, y algunos enlaces a vídeos, documentos sonoros, pdf´s, etc... no están ya operativos, pero todavía se pueden rescatar documentos de gran valor que dan prueba, un día si y otro también, del mayor acto de terrorismo económico cometido contra la empresa privada, y los consumidores, que jamás se haya llevado a cabo en España.

Para "nutrir" la nueva sección que hemos creado, agradecemos la colaboración de nuestros lectores; les animamos a que nos envíen tantos cuantos enlaces/documentos/vídeos y testimonios puedan ayudar a deconstruir la nefasta teoría de la estafa con la que nos vienen machacando los medios de comunicación durante más de seis años. Con el fin de ser ágiles en la inserción de enlaces y noticias, no se insertarán, necesariamente, en orden cronológico. La inserción del documento vendrá determinada por la importancia de la noticia en sí, con independencia del momento en que se haya producido y, tras esta introducción desde esta página, todas las noticias que vendrán a continuación estarán reseñadas en la "nube de etiquetas" que aparece en la parte superior derecha del Blog, bajo el mismo titular que encabeza esta entrada: "Hemeroteca Expolio Afinsa".

Como última precisión, destacar que, si bien Canal Afinsa está centrado en la difusión de toda aquella información relativa a la intervención de esta compañía, no podemos sustraernos al hecho de que, ese mismo día 9 de mayo de 2006, y a la misma hora, se intervenía otra empresa, Fórum Filatélico y de ahí que muchas de las noticias que insertaremos en esta página guarden relación con el saqueo de ambas empresas.

(Nuestro agradecimiento a Fernando, perjudicado por la intervención de Afinsa Bienes Tangibles. De él partió la idea de recopilar información "al orígen", que ahora recoge Canal Afinsa).

Vamos a ello.

Para comenzar: ¿Qué tal si nos hacemos eco de la noticia publicada el 12 de diciembre de 2006, por  ADEBITA, con respecto a las ganancias de la Banca, tan solo nueve meses después de haber tenido lugar la intervención?

LA INTERVENCION DE FORUM Y AFINSA FUE IMPULSADA POR LA BANCA

12-12-06
Extraconfidencial.com   12/12/2006.-  Aseguran distintas instancias, esta vez no judiciales, que el principal motivo que impulsó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero a intervenir en el escándalo de Forum Filatélico y Afinsa fue una llamada de atención de altas "instancias" bancarias y financieras ante el temor, más que fundado, de que estas entidades robaban una buena parte de clientes dispuestos a invertir en bienes no tangibles. La Banca tradicional no está dispuesta a que se le arrebate parte del mercado. Dicho y hecho. Aunque la advertencia o consejo se produjo allá por el mes de enero, el departamento de Pedro Solbes no ejecutó la orden de intervención hasta algunos meses después. El ministro de Economía y Hacienda no deseaba que su camarada Miguel Sebastián, hoy candidato al Ayuntamiento de Madrid, se apuntara un tanto más a su favor.

Pero en Ferraz consideran que estos golpes de efecto tienen y reportan un resultado electoral incalculable. Y es por eso que, una vez más alertado por entidades financieras, el equipo económico del PSOE está dispuesto a intervenir ante la avalancha de sociedades y entidades que ofrecen y ofertan créditos en tiempo record. Algunas de ellas, cierto es, pertenecen a la gran banca a cuyo amparo han surgido otras muchas dispuestas a hacer el gran negocio. Si la intervención gubernamental sobre Forum y Afinsa la pergueñó Miguel Sebastián, Pedro Solbes quiere ser el autor de este nuevo reto. Y respaldándole estarán el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Unos hablan de usura a la hora de cobrar los "legales" tipos de interés. Otros, que el mercado de consumo puede asumir este riesgo. Pero el golpe de efecto será fundamental. Y una vez más veremos como Asociaciones de Consumidores se frotan las manos ante la avalancha de reclamaciones que el Gobierno sufragará como en los mencionados casos de Forum y Afinsa.

Y es que parte de la gran Banca, participe de este negocio en expansión, no está dispuesta a que se le robe parte de ese mercado. Algunos han aprovechado el tirón para, con vista comercial, generar franquicias que inversores extranjeros ya están dispuestos a comprar para introducirse en un mercado, el español, cada vez más endeudado. Así es como lo contemplan.



(Ver futuras entradas en ""Etiquetas" - Hemeroteca Expolio Afinsa

sábado, 11 de febrero de 2012

Caso Afinsa: De aniquilador de empresas privadas a Consejero de Estado - 11.2.12






Este es el personaje. Alguien que se jacta de "haber impedido la intervención de España", pero al que no le tembló el pulso a la hora de permitir la intervención y posterior aniquilación de dos empresas privadas, para hacerle favores a quien actúa a modo de capo di tutti capi de la todopoderosa Banca. 


El trato dispensado al sujeto sublevaría la sangre a cualquier ciudadano decente,  hasta llevarla a punto de ebullición en el caso de los expoliados a resultas de la "Operación Atrio", por él autorizada. ¿Habrá nacido con una flor en el culo este indigente intelectual que en mala hora llegó a ser presidente de España?

¿Qué ha hecho este sujeto para merecer formar parte del Consejo de Estado? ¿Qué hemos hecho 45 millones de españoles para merecerle? ¿Qué hicimos más de medio millón de clientes de dos empresas, sus directivos y sus trabajadores, para que arruinasen nuestro patrimonio y nuestras vidas, al dar la orden de intervenir y laminar estas empresas de un plumazo?

No sé si la historia te juzgará por ello Zapatero, pero rezo porque vengan tiempos en los que tu fechoría, al frente del Gobierno interventor, salga a la luz. Entonces, cara dura, bobo de solemnidad, si que vas a resultar verdaderamente "abrasado". (Leer más)





domingo, 11 de diciembre de 2011

Caso Afinsa: ¿Quién gobierna realmente en España? 11.12.11


Botín, el indulto de Sáenz y el caballo de Horta-Osori.

 

Ha sido un indulto vergonzante, un indulto de tapadillo. Dicen que Pérez Rubalcaba, que durante la campaña derramó vitriolo sobre ricos y banqueros, le exigió que retrasara su concesión hasta después de las generales del 20-N para no perjudicar sus opciones, y el presidente se avino. Ya no cabía esperar más. El jueves 24 hubo tormenta en la marea baja socialista. Zapatero se había comprometido (de hecho volvió a telefonear a Emilio Botín esta semana para prometerle que del viernes 25 no pasaba), con el respaldo pleno de Elena Salgado. Pero en frente se alzaba la oposición, una vez más, de Rubalcaba, representado en la mesa del Consejo por su peón Camacho, y sobre todo por Caamaño (Justicia), que argumentaba la inexistencia de razón jurídica de peso para conceder la gracia, al tiempo que enfatizaba su inconveniencia política. Pero ZP, por razones que solo el tiempo desvelará, estaba comprometido. Se había guardado las espaldas planteando la cuestión, bastante antes del 20-N, al líder del PP. Dicen que la respuesta del gallego fue fría: “Dale tú el indulto si quieres, porque yo no se lo voy a dar; lo más que puedo hacer es mirar hacia otro lado…”

Que el indulto, parcial, fue vergonzante, lo avala el hecho de que ni siquiera figurara en la referencia del Consejo de Ministros, tal vez con la esperanza puesta en que el asunto pasara sin pena ni gloria por el BOE de ayer sábado. La merced permite a Alfredo Sáenz cumplir los requisitos de “reconocida honorabilidad comercial y profesional” que, solo en teoría, el Banco de España (BdE) exige a los banqueros para el ejercicio de la profesión. La procesión, sin embargo, va por dentro. Los servicios jurídicos del BdE, así como la dirección general de Regulación (José María Roldán), se oponían al favor al menos hasta conocer la decisión del Constitucional (Sáenz planteó recurso ante el alto tribunal para conseguir la nulidad de la condena y el borrado definitivo de sus antecedentes penales, que el indulto no hace desaparecer). El gobernador Fernández Ordóñez, en línea con ZP, era partidario de la medida, sin duda agradecido al apoyo recibido por el Santander (BS). “Es un secreto a voces que Emilio ha hecho y deshecho a su antojo en el BdE en los últimos años”, afirma tajante un competidor bancario.

 Como en el conocido apotegma “Todo se ha perdido, menos el honor”, frase atribuida a un Francisco I prisionero tras la batalla de Pavía, en carta a su madre la Duquesa de Angulema, cabría decir aquí que Sáenz lo ha ganado todo, menos la respetabilidad. Si el marco legal actual (RD 1245/1995, de 14 de julio, sobre Régimen Jurídico de las Entidades de Crédito, que establece que “se entenderá que carecen de tal honorabilidad quienes, en España o en el extranjero, tengan antecedentes penales por delitos dolosos, estén inhabilitados para ejercer cargos públicos o de administración o dirección de entidades financieras o estén inhabilitados”) no fuera suficiente, difícilmente conseguirá el banco y su cúpula superar en este caso la sanción social, claramente perceptible estos días en la opinión pública e incluso en la publicada, en contra del banquero y de su indulto, lo cual plantea a una entidad de tan formidable poder como el Santander una ecuación de compleja solución en los tiempos convulsos de beneficios menguantes y provisiones crecientes que corren, dificultad agravada, además, por la causa abierta en la Audiencia Nacional contra la familia Botín por presuntos delitos contra la Hacienda Pública y falsedad documental en el caso de las cuentas suizas del HSBC.

Horta-Osorio estaba llamado a sustituir a Sáenz
 En el mundo financiero madrileño, muy poca gente cree que Sáenz, sobre cuya valía profesional caben pocas dudas, pueda continuar durante mucho tiempo como primer ejecutivo del BS. Vetado meses atrás por el Banco de Inglaterra para ocupar plaza en el Consejo de Santander UK a la que aspiraba, el relevo se hará con la delicadeza que el caso reclama, seguramente después del próximo verano, pero se hará. El problema para Botín es que Alfredo no tiene relevo. Adquiere ahora todo su significado la estampida protagonizada a primeros de año de un hombre tan importante en la estructura de mando como era el portugués Antonio Horta-Osorio. Enérgico, duro, brillante, más financiero que bancario, tan ambicioso como bien preparado, Horta-Osorio, 47, es “un fuera de serie”, en palabras de un alto cargo del propio BS, “muy amigo de toda la familia y en particular de Emilio”. Enviado en 2006 a consolidar, como consejero delegado, las posiciones del banco en Gran Bretaña (Abbey, más Alliance & Leicester, más Bradford & Bingley, más 300 oficinas del RBS), el portugués, “trabajar para él es muy duro y no mucha gente puede soportarlo”, según The Times, hizo una gran labor, con el apoyo del propio Emilio y naturalmente de Alfredo (dos viajes al mes durante cinco años). Pero Horta-Osorio tenía prisa.

 “Antonio, que aspiraba a sustituir a Alfredo (69), llegó a echarle un órdago a Emilio que éste rechazó. Aquello no gustó nada al jefe”. Pero el gran disgusto llegó el 2 de noviembre de 2010, cuando el aludido le anunció que había aceptado la oferta de un competidor, el Grupo Lloyd's, para suceder a Eric Daniels como consejero delegado, fichaje que el propio “banco del caballo negro”, hacía oficial al día siguiente. Entre las brumas de su monumental disgusto, Botín entrevió aquel día las consecuencias de futuro de una “traición” que solo cabía interpretar en clave de poder. Los 9,7 millones de euros año que pasaba a ganar eran el 60% de su sueldo en el BS, donde también se dejaba un fondo de pensiones cercano a los 30 millones. Todo por el Poder, la representación, el fulgor de dirigir una institución tan relevante en la City como Lloyd's. Para acabar de humillar a don Emilio, el fugitivo arrastró consigo a cinco altos ejecutivos de Santander UK, entre ellos tres españoles.

Durante los ocho meses que van de marzo a noviembre de este año, el portugués trabajó día y noche, siete días a la semana, intentando poner orden en el desastre de un banco participado en un 41% por el Estado, sin visitar su elegante casa en Chelsea ni siquiera para dormir. Pero el 2 de noviembre, Antonio Horta-Osorio explotó. “Thrown off by the Black Horse bank”, titulaba el Sunday Times del 6 de noviembre. Fundido por una insoportable carga de trabajo ("he could barely hold a pen”), la entidad aludió a “problemas de estrés” que reclamaba urgente atención médica. El portugués brillante, individualista, mal dotado para la labor de equipo, llamado a marcar una época en la banca europea, sigue a día de hoy hospitalizado y sometido a tratamiento. Nadie espera que pueda volver al trabajo tras las fiestas de Navidad. “Es el final de la superestrella”, aseguran en el BS con mal disimulado gesto de revancha.

Botín, ante un momento delicado de su carrera
A Botín se le escapó el futuro, el hombre llamado a hacer de engarce entre su generación y la de sus hijos, y el presente lleva el plomo en las alas. ¿Es el tiempo de Ana Patricia? “No es posible imaginar al padre en la presidencia y a la hija en la consejería delegada; los mercados no lo aceptarían y menos aún los fondos propietarios del banco. Ana tendrá que saltar directamente a la vicepresidencia”. Hay quien sostiene que Sáenz y Emilio se marcharán de la mano en el momento procesal oportuno, afirmación arriesgada teniendo en cuenta la excelente forma física y mental de que hace gala el cántabro a sus 77 años. ¿Entonces? Difícil papeleta, con un Paco Luzón (63), descartado para ese su sueño imposible de sustituir un día a Sáenz, dada su cercanía al socialismo. Gente hay que intuye una solución de compromiso, obviamente temporal, consistente en dejar América en manos del citado Luzón, Europa en las de Matías R. Inciarte (63), el retail a cargo de García Candelas y los negocios “exóticos” bajo supervisión de Juan R. Inciarte. La alternativa a tan alambicada fórmula consistiría en fichar de la calle a un sustituto de Sáenz, con un candidato en la mente de casi todos: Juan María Nin (58), actualmente en La Caixa.

Tras haber logrado colocar al BS entre los primeros bancos del mundo, Emilio Botín Ríos se enfrenta a uno de los momentos más delicados de su carrera. Las principales dudas parecen radicar en España, donde el negocio se resiente en demasía. Por encima de la deuda pública y el crédito promotor que contaminan el balance, el primer problema es de imagen: la de un banco y un banquero identificados hoy con Rodríguez Zapatero, uno de los personajes que más daño ha hecho en este país en décadas. La sangrante paradoja es que el indulto del viernes no resuelve las angustias del banquero, al tiempo que consolida esa imagen de connivencia. Y lo que es peor, degrada la democracia española. A menos de una semana de las generales, el indulto de marras se yergue cual ominoso recordatorio de la pobre calidad de una democracia rendida a los poderes del dinero y capaz de procurar una justicia a la medida –la llamada “doctrina Botín”- de un particular, eso sí, rico y poderoso. Un episodio moralmente inaceptable, que avergüenza a todo auténtico demócrata.

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