viernes, 25 de noviembre de 2016

Sentencia Afinsa: Recurso de Casación presentado ante el Tribunal Supremo por D. Emilio Ballester López.

Al igual que el presentado por D. Juan A. Cano Cuevas, D. Albertino de Figueiredo Nascimento y D. Vicente Martín Peña (VER RECURSO AQUI), este documento no tiene desperdicio.

Extraordinariamente técnico, recomiendo una atenta y pausada lectura.
Buen fin de semana para todos.
Mila.


jueves, 24 de noviembre de 2016

En la muerte de Rita Barberá.



Una bestia anda suelta. Ávida de sangre e inmisericorde, nadie parece querer controlarla. Inmune a cualquier impulso de compasión o de ética, campa a sus anchas y su voracidad va en aumento. Carroñera y repugnante, se alimenta de sus víctimas,previa y convenientemente servidas “a la carta”,  destrozándoles a dentellada limpia la dignidad, y hasta la vida, en un proceso que resulta ser generalmente largo, extremadamente cruento y extraordinariamente doloroso.  Pena de telediario”, la llaman. Actúa protegida y amparada por la  Libertad de expresión”, en estrecha alianza con ese otro aliado del demonio llamado “Cuarto poder”, que bajo el marchamo de “periodismo”, aglutina algunos especímenes que conforman  lo peor de la condición humana.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Muere Rita Barberá.

Infarto de miocardio.
Vapuleada, insultada, humillada, y sin respeto alguno a la presunción de su inocencia, su corazón no ha podido resistir más.
Descanse en Paz.

(Enlace a Fuente)

martes, 22 de noviembre de 2016

Sentencia Afinsa - Recurso de Casación presentado ante el Tribunal Supremo por las defensas de D. Juan A. Cano Cuevas, D. Albertino de Figueiredo Nascimento y D. Vicente Martín Peña.

Fecha de presentación: 18 de noviembre de 2016.

Nº de páginas: 128. Por su contundencia en la exposición de datos ( cita de testimonios, numeración de folios de la causa, antecedentes, referencias, etc...,)  recomiendo una atenta y reposada  lectura de las mismas, desde la primera a la última.

Ello os ayudará a ponderar el calibre del contenido de la sentencia emitida por el tribunal juzgador de la Sección Primera de la Audiencia Nacional.

Tomáos vuestro tiempo. Nadie podrá decir tras su lectura que no ha sido prolija y convenientemente informado.




viernes, 18 de noviembre de 2016

Me llegan algunos comentarios que quiero compartir con vosotros.



En los últimos días me han llegado varios mensajes, por parte de dos interlocutores, que me veo en la necesidad de trasladaros.

El primero, en la mañana del miércoles, se refería al hecho de que, tras última sentencia dictada por la Audiencia Nacional, relativa al "Caso Afinsa", numerosos procuradores, en representación de los respectivos despachos de abogados, se están dando de baja de la causa dejando con ello en total indefensión a sus clientes. Desconozco sus nombres, pero os hago llegar la noticia, tal y como me la trasladaron a mi. Eso significa, grosso modo, que  no están dispuestos a seguir luchando y trabajando en la defensa de sus representados, con las connotaciones que cada uno de vosotros quiera darle al asunto.

El segundo comentario, ese mismo día, por la tarde, se refiere a otro tipo de despachos de abogados que, por contra, se están poniendo en contacto con clientes que han solicitado su filatelia, para plantearles lo siguiente: ustedes nos otorgan poder de representación, cambia la opción filatelia por la opción liquidación, reciben un 10% en metálico (cantidad que ha sido abonada hasta ahora por la administración concursal a todos aquellos que han elegido esa opción), y nos abonan un 2% de ese 10% que perciben, en concepto de honorarios por adelantado, para que nosotros emprendamos acciones por responsabilidad patrimonial contra el Estado, de manera que usted pueda recuperar su 80% restante.

Existe un tercer grupo, los que se están dando de alta en el procedimiento para tener conocimiento de las subastas que se están realizando -y las que se realizarán- por la liquidación del patrimonio de Afinsa, incluída su filatelia, y la filatelia que fue propiedad de aquellos clientes que han renunciado a ella, porque han solicitado ser pagados con el dinero de la liquidación, y tener de ese modo acceso a las pujas de las citadas subastas.

Como podéis comprobar, una maravilla de panorama.

Ahora, una vez en conocimiento de lo mismo que a mime trasladaron, si alguien se os aproxima con la sugerencia de representaros en una demanda por reclamación patrimonial contra el Estado, por "in vigilando", sabed que esa vía está completamente cerrada por sentencias del Tribunal Supremo, de manera que vosotros mismos sabréis lo que tenéis que hacer y decir a quienes os propongan esa línea de actuaciones.

Lamento no ser más específica ni poder daros más datos con nombres concretos de los referidos despachos, pero con el fin de que estéis sobre aviso, os doy traslado de la noticia tal y como me la trasladaron a mi y eso ya os pone al corriente del asunto. Al menos, eso pienso yo.

Feliz fin de semana para tod@s.
M.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

La decisión de Borrell.




El hombre puede ser desposeído de todo excepto de una cosa: la última de las libertades humanas, la libertad de escoger la actitud que uno adopta ante cualquier conjunto de circunstancias y de escoger su propio camino.

(Viktor Frankl) 

Han estafado a José Borrell. La noticia, ampliamente difundida, es el resultado de las declaraciones públicas realizadas a la prensa por el propio estafado. Con una enorme profusión de detalles, entre los que destacan la extraordinaria formación académica y competencias en el ámbito de la política del estafado, esta espontánea declaración debe servir -así lo afirma él- para dar a conocer la existencia de  chiringuitos financieros que despluman al más pintado de la noche a la mañana, evitando con el conocimiento del asunto que otras personas caigan en las redes de semejantes engaños criminales.

La cantidad estafada no es menor, 150.000 euros, curiosamente la misma cantidad invertida por una  servidora en la compra de filatelia a través de una empresa netamente española y extraordinariamente solvente dedicada, desde hacía más de 25 años,  a la comercialización en intermediación en la compra venta de bienes tangibles y de colección: Afinsa; finalmente saqueada y expoliada por orden directa de un presidente, José Luis Rodrígez Zapatero,  tan socialista como el estafado Borrell.

Y  ahí, en la cantidad que a él le han estafado, y que a mi como cliente de Afinsa me han expoliado por orden gubernamental y judicial, encontramos el único punto en común entre lo sucedido al estafado José Borrell, y a una servidora.

Y digo esto porque, por ejemplo, si yo como clienta de una empresa solvente, Afinsa, saqueada, intervenida y finalmente liquidada por orden de un malahadado gobierno -que no estafada por empresa alguna-  he sido tildada, junto a un colectivo de medio millón de personas (incluyo aquí a los clientes de Fórum), de "codiciosa", "imbécil", "idiota", "avariciosa", "listilla", "ignorante" y otro número importante de lindezas de lo más variopinto que no me voy a molestar en reproducir, lo menos que se podría esperar es encontrar los mismos calificativos y epítetos dedicados al señor Borrell, aunque haga gala de una extraordinaria valentía cuando hace pública la noticia de que le han levantado 150.000 euros del ala, a cambio de nada.

Pues va a ser que no. Ni una sola palabra que me haga pensar al menos eso de que: "yo invertí en Afinsa porque me dió la real gana, y el señor Borrell ha invertido en lo que después ha resultado ser un chiringuito financiero, también porque le ha dado la real gana y ambas decisiones son perfecta y extraordinariamente respetables, porque se han tomado desde la libertad personal e individual de cada cual".

Y es que, en este país de juntaletras hipócritas, se aplican con excesivo rigor las múltiples varas de medir a la hora de dar una noticia, o trasladar una información, según quién sea protagonista o protagonistas de la noticia y según qué directrices de comunicación haya que seguir al respecto.

Yo lamento la estafa del señor Borrell, aunque presiento que él ni se haya inmutado ante el saqueo ilícito de cientos de miles de personas por la compra de un bien tangible que él mismo promocionó, con esa misma franqueza con la que ahora declara que un chiringuito financiero le ha estafado a él.

El artículo de prensa en el que el entonces ex-ministro José Borrell, y Presidente del Parlamento Europeo, acompañado de la entonces ministra Elena Salgado, firmaban conjuntamente en el libro de honor de Afinsa, con una dedicatoria que rezaba: "Para que los españoles ahorren más en sellos", nos muestra a un Borrell convencido de las bondades de lo que estaba recomendando, tanto como debía estar convencido el ahora estafado Borrell de que, el chiringuito financiero en el que invirtió, del que mucho me temo jamás existió libro de honor alguno, suponía para él una buena opción de inversión segura y rentable. Y eso, queridos amigos, hace del señor Borrell una persona cuanto menos coherente, de manera que no seré yo quién le llame "imbécil", ni "avaricioso", ni "cretino", ni atontao", ni "codicioso", ni "pardillo",  ni "ignorante", ni "tontolculo", ni "el gilipollas que invierte en chiringuitos financieros" porque, entre otras cosas, merece extraordinario respeto aquél que toma decisiones y emprende actuaciones, desde su libertad, tal y como reza la frase de Viktor Frankl que abre esta entrada, y más cuando después no tiene empacho alguno para hablar a pecho descubierto, desvelando el fiasco y estafa del que ha sido víctima, sin cortapisas ni tapujos.

Está claro que esa misma línea de pensamiento es la que ha llevado a los juntaletras que publican la noticia, a bombo y platillo, a no aplicarle uno solo de los calificativos con que nos llevan machacando la vida -hace ya casi once años- a medio millón de personas, clientes de Afinsa y Fórum, empresas españolas extraordinariamente solventes, que jamás tendrían que haber sido liquidadas mediante un salvaje "coup de force" político financiero, de primer orden.

Y si con repecto al estafado José Borrell todo lo anterior está muy requetebien, y todo es muy respetable y tal,  con respecto a nosotros, los inversores en filatelia, esa misma cuya compra el señor Borrel recomendara encarecidamente en su día, y que por supuesto no es ninguna estafa, la cuestión es, ¿a santo de qué tan distinto e ignominioso tratamiento?.

Y aquí lo dejo.