Recuerdo la segunda conversación que Angeles Durán y una servidora mantuvimos con un reputado periodista de investigación de "El Mundo", hace ahora unos cuantos años, rogándole que publicase la verdad de lo que esconde la intervención de Afinsa, reflejada en el dossier que le habíamos entregado anteriormente, durante la primera entrevista mantenida con él. Ante tal requerimiento, su respuesta fue, más o menos, la siguiente: "Pedro J. me ha dicho que yo mismo decida: publico lo que me habéis entregado, y ahí tengo la puerta para marcharme, o lo dejo dormir en el cajón y listo".
A día de hoy, parece que es Pedro J. quién tiene dificultades para "expresar" su opinión, debido a las presiones que está recibiendo por parte del propio medio que él ha utilizado años y años, para manipular y omitir información a su antojo, según su mejor conveniencia.
Nadie puede negarle a "El Mundo" la difusión de exclusivas importantes que han puesto al descubierto las vergüenzas de este Estado de deshecho en el que muchos rufianes, de diverso pelaje, están convirtiendo a España pero, del mismo modo, nadie puede negarnos a nosotros, los expoliados de Afinsa (y Forum), la realidad de los hechos: el tratamiento y seguimiento que este periodista ha hecho a nuestro tema podría ser, por las falsedades y mentiras publicadas, de auténtico juzgado de guardia. (Ello incluye el amplio paraguas con el que cobijó a esa gacetillera llamada Cristina Caballero, para la publicación de su libelo sobre Afinsa y Forum).
A él le toca ahora beber de su propia medicina. ¡Ni la última carta dominical le ha publicado su ex-colegui Casimiro García Abadillo! Y, para que conste, el tal Casimiro, tampoco le queda a la zaga. Con él mantuve una larga conversación telefónica, cuando todavía no había accedido a la dirección de El Mundo, tras la cual se comprometió a ponerme en contacto con un empleado del diario para pasarle todo lo concerniente a la verdad del "Caso Afinsa". ¿Vosotros habéis recibido llamada alguna del tal periodista? Pues yo tampoco.
¡¡Vaya dos patas para un mismo banco!!
P.S. Por cierto: otro al que también le están pintando en bastos es a quien fuera en su día sociólogo de cabecera de Afinsa; persona que no ha dicho ni "mu", en los nueve años transcurridos desde la intervención, ni ha dedicado un solo segundo a defender la trayectoria impecable de una empresa que, durante muchos años, le dió de comer. Ahora, al parecer, según el mismo manifiesta -y ya lo siento- esto último puede hacerlo a duras penas, dada su precaria situación económica.
Estoy hablando de Amando de Miguel.
Insinúa que fundará un periódico
Pedro J. Ramírez: "Soy el único español al que no le permiten escribir en ningún medio"
El exdirector de El Mundo ha dicho en la presentación del último libro de Rafael Ansón que agotará todas las vías para impedir que le silencien.
El ex director general de TVE, Rafael Ansón, presentaba este martes su último libro, El año mágico de Adolfo Suárez,
en el Club Siglo XXI. Además del presidente de la institución, Eduardo
Zaplana, y de la editora, el autor estaba escoltado por su hermano, el
periodista Luis María Anson –parece ser que hay una tilde en el apellido
que los separa–, y por el exdirector de El Mundo, Pedro J. Ramírez, quien horas antes había roto su relación la casa periodística que fundó hace 25 años.
Pedro Jota ya había anunciado en su perfil de Twitter que, en este acto, se referiría a ese extraño ejercicio separatista que se celebró en Cataluña el pasado domingo y a su salida de El Mundo. Arrancaba esta parte de su discurso empalmando estas dos temáticas: "Me abochorna que El Mundo haga una llamada a la negociación política". Tras apoyar la declaración de Libres e Iguales, afirmaba: "Soy nada más que un periodista, pero nada menos que un periodista".
Antes, el exdirector de El Mundo arponeó –literaria y metafóricamente, se entiende– al Gobierno actual: "En España hubo un proyecto compartido. Se vertebró la sociedad. (...) En este momento, nuestro problema no es Cataluña, no es Podemos: nuestro problema es España. No hay proyecto de España, y quien tendría que liderarlo, ha optado por la dejación". Sobre la consulta del 9-N, afirmaba: "Se han burlado las normas de la convivencia. El Gobierno ha dejado al Tribunal Constitucional a la altura del betún".
El periodista riojano lamentaba que es "el único español al que no le permiten escribir en ningún medio" –dijo que RCS le prohíbe escribir en El Mundo y fundar otro periódico en quince meses–, añadiendo que agotará todas las vías para revertir esta situación y que apelará, en caso de que la cosa lo requiera, "a la sociedad civil y a las instituciones internacionales". El evento cursaba, evidentemente, por los cauces de Suárez y la Transición, y Pedro Jota aprovechaba la coyuntura para rematar con esta puntilla: "Defenderé, si es necesario, desde un nuevo medio de comunicación, los valores constitucionales".
Rafael Ansón presentaba libro, pero el protagonista del runrún que musitaban los asistentes en los minutos previos al arranque del acto era el exdirector de El Mundo. "Que viene Pedro Jota –le dice una señora a otra–, y lo han despedido hoy. Oye, y ese abrigo, qué bonito es". Responde la contertulia: "Es de chinchilla". Un caballero bromeaba: "Cuánta gente hay aquí. ¿No habrás visto al Pequeño Nicolás?".
Al autor lo acompañaron John Müller, Amando de Miguel o Eduard Punset. El presidente del Siglo XXI, Eduardo Zaplana, definió el libro como un "homenaje a la elegancia y a la generosidad" del expresidente Suárez. Luis María Anson, quien tuvo reiterados problemas con el micrófono –el sonido se acoplaba cada vez que abría la boca durante los primeros minutos de su intervención-, alabó las figuras de Suárez, don Juan y el Rey Juan Carlos I. Finalmente, Rafael Ansón –con tilde, al menos, en el libro–, expresó sus agradecimientos, elogió a los presentadores y a las figuras de la Transición, y apostó por "superar esta situación –la actual– con una España renovada".
Pedro Jota ya había anunciado en su perfil de Twitter que, en este acto, se referiría a ese extraño ejercicio separatista que se celebró en Cataluña el pasado domingo y a su salida de El Mundo. Arrancaba esta parte de su discurso empalmando estas dos temáticas: "Me abochorna que El Mundo haga una llamada a la negociación política". Tras apoyar la declaración de Libres e Iguales, afirmaba: "Soy nada más que un periodista, pero nada menos que un periodista".
Antes, el exdirector de El Mundo arponeó –literaria y metafóricamente, se entiende– al Gobierno actual: "En España hubo un proyecto compartido. Se vertebró la sociedad. (...) En este momento, nuestro problema no es Cataluña, no es Podemos: nuestro problema es España. No hay proyecto de España, y quien tendría que liderarlo, ha optado por la dejación". Sobre la consulta del 9-N, afirmaba: "Se han burlado las normas de la convivencia. El Gobierno ha dejado al Tribunal Constitucional a la altura del betún".
El periodista riojano lamentaba que es "el único español al que no le permiten escribir en ningún medio" –dijo que RCS le prohíbe escribir en El Mundo y fundar otro periódico en quince meses–, añadiendo que agotará todas las vías para revertir esta situación y que apelará, en caso de que la cosa lo requiera, "a la sociedad civil y a las instituciones internacionales". El evento cursaba, evidentemente, por los cauces de Suárez y la Transición, y Pedro Jota aprovechaba la coyuntura para rematar con esta puntilla: "Defenderé, si es necesario, desde un nuevo medio de comunicación, los valores constitucionales".
Rafael Ansón presentaba libro, pero el protagonista del runrún que musitaban los asistentes en los minutos previos al arranque del acto era el exdirector de El Mundo. "Que viene Pedro Jota –le dice una señora a otra–, y lo han despedido hoy. Oye, y ese abrigo, qué bonito es". Responde la contertulia: "Es de chinchilla". Un caballero bromeaba: "Cuánta gente hay aquí. ¿No habrás visto al Pequeño Nicolás?".
Al autor lo acompañaron John Müller, Amando de Miguel o Eduard Punset. El presidente del Siglo XXI, Eduardo Zaplana, definió el libro como un "homenaje a la elegancia y a la generosidad" del expresidente Suárez. Luis María Anson, quien tuvo reiterados problemas con el micrófono –el sonido se acoplaba cada vez que abría la boca durante los primeros minutos de su intervención-, alabó las figuras de Suárez, don Juan y el Rey Juan Carlos I. Finalmente, Rafael Ansón –con tilde, al menos, en el libro–, expresó sus agradecimientos, elogió a los presentadores y a las figuras de la Transición, y apostó por "superar esta situación –la actual– con una España renovada".








