Esta hermosa frase, regalo de un amigo, invita a reflexionar y atemperar nuestros ánimos, después del "leñazo" con el que nos han obsequiado los jueces de la Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional.
Pasadas casi cuarenta y ocho horas desde que se hiciera pública la sentencia condenatoria de los directivos de Afinsa, y con la inmensa alegría que ha supuesto la decisión de esos mismos jueces de no enviarles a prisión, mi ánimo está algo más tranquilo y, desde luego, mucho más esperanzado en que, tal y como reza el refrán indio que encabeza esta entrada, "al final, todo sale bien".
Servirá el "interin" que se produzca hasta el cierre del ignominioso proceso puesto en marcha hace diez años, para ir desvelando muchas de las claves que aclaran por qué estamos donde estamos, y quién nos ha llevado hasta aqui.
Este Tribunal, como bien puntualizase el director de "El Gato al Agua", Javier Algarra, parece haber puesto especial interés en que en la sentencia condenatoria no aparezca ni rastro de la génesis de este disparate: la orden de intervención dada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Nada de politizar este asunto", bien podría haber sido la consigna dada al Tribunal, desde las más altas instancias, con el fin de evitar, a toda costa, cualquier tipo de sospecha que desvie la atención hacia "lo político", y abra interrogantes sobre la existencia real de la tan traída y llevada "estafa piramidal".
Así, la "gran visión" de conjunto que ha ofrecido el bombazo de la incalificable sentencia, ciega los detalles. O lo que es lo mismo, hace que los árboles nos impidan ver el bosque. Y, sin embargo, es en los pequeños detalles donde generalmente se encuentra la explicación de los grandes interrogantes.
Me explico. Una noticia publicada hoy en "El Español", firmada por la tal Carlota Guindal, "periodista" que está citada con todos los honores en mi segundo libro "El Saqueo de Afinsa -La verdadera historia de una intervención", por los aberrantes epítetos utilizados para calificar a la cúpula directiva de Afinsa, tildándoles de "capos mafiosos", incorpora una frase que, analizada en detalle, resulta extraordinariamente reveladora. La noticia, encabezada con el siguiente titular "La Audiencia Nacional rechaza el ingreso en prisión de los cabecillas de Afinsa" (la Guindal, vulgar y tosca como ella sola, a la hora de titular) señala, entre otras cuestiones, que: "Por otra parte, la Fiscalía General del Estado había emitido una nota en
la que valora positivamente la sentencia dictada por la Sala de lo
Penal de la Audiencia Nacional en el caso Afinsa, "la mayor estafa
piramidal juzgada en España hasta la fecha, ya que el Tribunal estima
todas las tesis de la acusación pública y respaldaba de esta manera el
laborioso y complejo trabajo realizado durante casi 10 años por el
Ministerio Fiscal, que propició el inicio del procedimiento con la
presentación de la correspondiente querella".
Es decir, que la Fiscalía General del Estado, con su Fiscal General (Partido Popular), a la cabeza, se pronuncia abiertamente y respalda todas las actuaciones puestas en marcha hace diez años por el Ministerio Fiscal (PSOE); actuaciones estas que, por otra parte, y según revela el Boletín "Puntos de Vista", editado por la Ejecutiva Federal del Partido Socialista, se pusieron en marcha por orden directa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Excusatio non petita, accusatio manifesta.
A la vista de estos pronunciamientos -yo me pregunto si es habitual que la Fiscalía General del Estado se pronuncie con semejante firmeza para respaldar actuaciones de sus Fiscales- ¿cabe ya alguna duda del origen político de esta intervención y del escándalo que supondría dar marcha atrás para enmendar (los populares), el disparate puesto en marcha el 9 de mayo de 2006, por sus compis de bancada (los socialistas), a través de la Agencia Tributaria?
Estamos ante un "sostenella y no enmendalla" que ha convertido en un auténtico via-crucis la vida de miles de personas, se ha llevado por delante una empresa ejemplar y ha barrido de un plumazo un sector de inversión pujante e independiente, fuera del alcance de las garras de la todopoderosa Banca, que, para más inri, estaba en condiciones de iniciar la comercialización y venta de oro como bien tangible de inversión y colección (bullions), a través de A-Mark, empresa autorizada por la Casa de la Moneda norteamericana, que había sido adquirida un año antes de la intervención por ESCALA Group, filial de Afinsa en U.S.A., y ese empecinamiento solo puede ser zanjado, de una vez por todas, por jueces independientes y valientes, que dicten sentencia absolutoria contra los ahora condenados, poniendo fin con ello a la presunta caterva de disparates y prevaricaciones llevadas a cabo, por terceros, en determinados pronunciamientos. Pues bien: yo sigo confiando en que esos jueces, valientes e independientes, existen y trabajan cada día para que se haga justicia en España.
El tiempo termina por poner todo y a todos en su sitio. Han pasado demasiados años desde que nos intervinieron y las cosas parecen haberse torcido, definitivamente, con el último estacazo propiciado por sus señorías pero, querid@s amig@s, a pesar de estar al límite, hay que seguir luchando y confiando porque, tal y como dice el refrán, cuando las cosas no salen bien, es que no es el final.
Buen día para tod@s, feliz comienzo vacacional de Agosto para quienes lo inicien viajando, y también para aquellos que lo disfruten "en casa".
Mila.