Mostrando entradas con la etiqueta Sentencia Afinsa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sentencia Afinsa. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de julio de 2016

Caso Afinsa: "Al final, todo sale bien; y si no sale bien… es que no es el final"

Esta hermosa frase, regalo de un amigo, invita a reflexionar y atemperar nuestros ánimos, después del "leñazo" con el que nos han obsequiado los jueces de la Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Pasadas casi cuarenta y ocho horas desde que se hiciera pública la sentencia condenatoria de los directivos de Afinsa, y con la inmensa alegría que ha supuesto la decisión de esos mismos jueces de no enviarles a prisión, mi ánimo está algo más tranquilo y, desde luego, mucho más esperanzado en que, tal y como reza el refrán indio que encabeza esta entrada, "al final, todo sale bien".

Servirá el "interin" que se produzca hasta el cierre del ignominioso proceso puesto en marcha hace diez años, para ir desvelando muchas de las claves que aclaran por qué estamos donde estamos, y quién nos ha llevado hasta aqui.

Este Tribunal, como bien puntualizase el director de "El Gato al Agua", Javier Algarra, parece haber puesto especial interés en que en la sentencia condenatoria no aparezca ni rastro de la génesis de este disparate: la orden de intervención dada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Nada de politizar este asunto", bien podría haber sido la consigna dada al Tribunal, desde las más altas instancias, con el fin de evitar, a toda costa, cualquier tipo de sospecha que desvie la atención hacia "lo político", y abra interrogantes sobre la existencia real de la tan traída y llevada "estafa piramidal".

Así, la "gran visión" de conjunto que ha ofrecido el bombazo de la incalificable sentencia, ciega los detalles. O lo que es lo mismo, hace que los árboles nos impidan ver el bosque. Y, sin embargo, es en los pequeños detalles donde generalmente se encuentra la explicación de los grandes interrogantes. 

Me explico. Una noticia publicada hoy en "El Español", firmada por la tal Carlota Guindal, "periodista" que está citada con todos los honores en mi segundo libro "El Saqueo de Afinsa -La verdadera historia de una intervención", por los aberrantes epítetos utilizados para calificar a la cúpula directiva de Afinsa, tildándoles de "capos mafiosos", incorpora una frase que, analizada en detalle, resulta extraordinariamente reveladora.  La noticia, encabezada con el siguiente titular "La Audiencia Nacional rechaza el ingreso en prisión de los cabecillas de Afinsa" (la Guindal, vulgar y tosca como ella sola, a la hora de titular) señala, entre otras cuestiones, que: "Por otra parte, la Fiscalía General del Estado había emitido una nota en la que valora positivamente la sentencia dictada por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en el caso Afinsa, "la mayor estafa piramidal juzgada en España hasta la fecha, ya que el Tribunal estima todas las tesis de la acusación pública y respaldaba de esta manera el laborioso y complejo trabajo realizado durante casi 10 años por el Ministerio Fiscal, que propició el inicio del procedimiento con la presentación de la correspondiente querella". 

Es decir, que la Fiscalía General del Estado, con su Fiscal General (Partido Popular), a la cabeza, se pronuncia abiertamente y respalda todas las actuaciones puestas en marcha hace diez años por el Ministerio Fiscal (PSOE); actuaciones estas que, por otra parte, y según revela el Boletín "Puntos de Vista", editado por la Ejecutiva Federal del Partido Socialista, se pusieron en marcha por orden directa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Excusatio non petita, accusatio manifesta.

A la vista de estos pronunciamientos -yo me pregunto si es habitual que la Fiscalía General del Estado se pronuncie con semejante firmeza para respaldar actuaciones de sus Fiscales- ¿cabe ya alguna duda del origen político de esta intervención y del escándalo que supondría dar marcha atrás para enmendar (los populares), el disparate puesto en marcha el 9 de mayo de 2006, por sus compis de bancada (los socialistas), a través de la Agencia Tributaria?

Estamos ante un "sostenella y no enmendalla" que ha convertido en un auténtico via-crucis la vida de miles de personas, se ha llevado por delante una empresa ejemplar y ha barrido de un plumazo un sector de inversión pujante e independiente, fuera del alcance de las garras de la todopoderosa Banca, que, para más inri, estaba en condiciones de iniciar la comercialización y venta de oro como bien tangible de inversión y colección (bullions), a través de A-Mark, empresa autorizada por la Casa de la Moneda norteamericana, que había sido adquirida un año antes de la intervención por ESCALA Group, filial de Afinsa en U.S.A., y ese empecinamiento solo puede ser zanjado, de una vez por todas, por jueces independientes y valientes, que dicten sentencia absolutoria contra los ahora condenados, poniendo fin con ello a la presunta caterva de disparates y prevaricaciones llevadas a cabo, por terceros, en determinados pronunciamientos. Pues bien: yo sigo confiando en que esos jueces, valientes e independientes, existen y trabajan cada día para que se haga justicia en España.

El tiempo termina por poner todo y a todos en su sitio. Han pasado demasiados años desde que nos intervinieron y las cosas parecen haberse torcido, definitivamente, con el último estacazo propiciado por sus señorías pero, querid@s amig@s, a pesar de estar al límite, hay que seguir luchando y confiando porque, tal y como dice el refrán, cuando las cosas no salen bien, es que no es el final.

Buen día para tod@s, feliz comienzo vacacional de Agosto para quienes lo inicien viajando, y también para aquellos que lo disfruten "en casa".

Mila.

jueves, 28 de julio de 2016

Sentencia Afinsa: El Gato al Agua - 27-07-2016: Farsa de sentencia rezagada que no resarce a afectados AFINSA.

Y ahora, ¿qué?

Con este sintético -pero expresivo- interrogante, enviado por un bloggero, doy paso a la entrada de hoy.

Ayer fue un día extraordinariamente duro para much@s de nosotro@s, y especialmente terrible para quienes recibieron la noticia de sentencia condenatoria.

Ayer no encontré palabras  para trasladaros cual era mi estado de ánimo. ¿Qué se puede decir ante la kafkiana situación que estamos viviendo? (leo por vuestras entradas y comentarios que ese estado de skock, incredulidad y estupefacción  es una emoción compartida por muchos). Sin embargo, aunque en cuestiones de ánimo la cosa continúe estando más que regular, (se necesita tiempo para asimilar la canallada), tomo el  "elocuente"  Y ahora qué?, de nuestro compañero, para trasladaros como está ahora mismo -o así lo veo yo, al menos-, la situación.

Veamos. 

Quienes llevan pidiendo diez años la condena -pena de cárcel incluida, para los imputados-,  sin importarles una higa los intereses de aquellos clientes a quienes representan,  deben estar en su Nirvana particular. Ya tienen lo que querían: sentencia condenatoria y prisión, para los encausados. Bien. El Sistema ha sido tremendamente generoso con ellos, y les ha dado lo que pedían: la cabeza de los directivos en bandeja de plata (¿tal vez "algo" más?).

Pues muy bien. ¿Y? ¿Qué pasa ahora con sus clientes? ¿Recuperarán sus inversiones? ¿Será esta condena la llave que abra la vía de interposición de un aluvión de demandas por Reclamación Patrimonial contra el Estado, para que los clientes de Afinsa, a quienes ellos dicen representar, puedan recuperar el dinero invertido en su día en la compra de valores filatélicos?

Rotundamente NO. Pese al ruido mediático organizado por Adicae y sus adláteres, pese a las concentraciones que se empeñe en llevar a cabo mezclando churras con merinas -¿qué tendrá que ver el concurso voluntario de Arte y Naturaleza con la intervención de las filatélicas? -y las notas de prensa pesebreras que se publiquen en algún que otro digital, y pese a que se desgañiten exigiendo acciones, protestas, y manifestaciones de indignación varias, los clientes de Afinsa no verán un solo euro de su dinero, por vía de R.P.E., precisamente porque los directivos han sido condenados por estafa, y porque la cuestión de la indemnización que deberán pagar a los clientes, por un importe que supera los dos mil millones de euros, reflejada en la sentencia, es una entelequia de proporciones bíblicas, que nunca, jamás, se va a dar, por una sencilla razón: porque los directivos nunca han dispuesto de esa cantidad, ni por apropiación indebida -jamás se apropiaron de un solo euro de sus clientes-, ni en base a sus -para nada- abultados y respectivos patrimonios personales. 

Todos aquellos clientes que hayan secundado las actuaciones de quienes han braceado durante diez años exigiendo condena, deben prepararse para su amargo despertar. No van a ver ni un puñetero euro de su dinero invertido en filatelia, precisamente gracias a esa sentencia condenatoria por la que tantos han suspirado y de la que ahora disfrutan.

Filias o fobias hacia los directivos, aparte, eso es lo que realmente deben saber y lo que verdaderamente, a estas alturas de la película, les debe importar.  Repito: ni un puto euro, chaval@s, vais a recibir; cosa que debéis agradecer a quienes os han conducido durante estos diez años, pian, pianito, caminito, caminito, al matadero. 

Con esta sentencia patibularia no se ha "asesinado" a los directivos  -que también-. Con esa sentencia os han asesinado a todos vosotros, aquellos que habéis secundado el plan, milimétrica y maquiavélicamente diseñado, para barreros y quitaros de en medio, al tiempo que han fulminado la posibilidad de percibir vuestras legítimas indemnizaciones, por el expolio cometido,  y de paso nos han asesinado a los demás.  Bueno, no a todos. Hay unos cuantos miles que seguimos dispuestos a seguir en la briega y en la batalla, por supuesto.

Un compañero comentaba ayer en un grupo privado de wasapp lo "felices que debían sentirse algunos", tras conocer la sentencia. Y le asistía toda la razón. Otra cosa sería que esos que ahora se ríen y disfrutan de su pírrica victoria, se vieran frente a frente con una iracunda multitud -esa misma que han agitado contra los directivos- exigiéndoles actuaciones para recuperar el dinero de sus inversiones cosa que, de ninguna manera y tras este veredicto se puede dar. Y eso es lo verdaderamente preocupante. Que miles de clientes han recibido la puntilla con este "magnicidio", aunque todavía no lo saben.  

Una vez dicho todo lo anterior, un aviso para navegantes: los foros basura se llenaran de "hip-hip urras", lanzados por "presuntos gilipollas" que están encantados de que los "presuntos delincuentes" ya hayan dejado de ser "presuntos" para convertirse en delincuentes con todas las de la Ley.

¡Imbéciles! No saben ellos que el hábito no hace al monje, y que el sanbenito que les han colgado a estas honorables personas es solo eso: un sanbenito que ha servido para conducirles al linchamiento mediático que el Sistema necesita para alimentar y atripotar a esa hiena hambrienta que es la opinión pública, y poco más. Recurrirán la sentencia hasta donde haga falta hacerlo, y veremos quién ríe el último.

Esos presuntos gilipollas -insisto- que nunca dan la cara y se esconden detrás de un nick para decir barbaridades -algunas nos han llegado a Canal Afinsa, y ni por asomo se van a publicar- son una sarta de malnacidos, bastardos e hijos de mala madre -las putas tienen mucha más categoría que quienes engendraron y dieron a luz a estos especímenes- que se están riendo ante nuestras narices, por lo que ellos consideran nuestra derrota y su victoria. ¡Pobres! Solo dan pena. Salvo, claro está, que los "nicks" escondan algún que otro representante de Asociaciones pesebreras, o federaciones, o administraciones concursales, o vaya usted a saber qué, y se estén amparando en ese anonimato para hacerse pasar por perjudicados, sin tener un solo contrato como cliente de Afinsa a su nombre, en cuyo caso, se comprendería la bilis que desprenden y el juego sucio que se han traído entre manos en perjuicio de los verdaderos perjudicados por la intervención.  

Si ese fuera el caso, no darían pena alguna. Si ese fuera el caso, váyanse los propietarios eunucos de los repectivos nicks al infierno de una puta vez, -en el sentido más literal de la palabra- y déjennos en paz, porque ya nada más pueden hacer para perjudicar al colectivo. Su trabajo ya está hecho, y para su satisfacción personal, conseguido con "sobresaliente "Cum Laude" -por el momento.

Y voy terminando. 

Queridos amig@s y compañer@s de viaje: nos queda todavía un largo camino que recorrer. 

La sentencia es un punto de inflexión para los directivos (recurrirán ante el Tribunal Supremo), y también para algunos de nosotros, dispuestos a seguir luchando para recuperar nuestra dignidad y nuestro patrimonio esquilmado. Canal Afinsa continuará abierto, seguirá siendo esa ventana de información que nos une y continuará trasladando noticias y novedades que consideremos de interés, para manteneros puntualmente informados sobre esta desgraciada situación que nos está tocando vivir.

Un fuerte abrazo.

Mila.