Un blog publica una entrada repleta de falsedades, imprecisiones e información sesgada y manipulada, en la que se asegura que, aún siendo conocedor de que se estaba cometiendo un fraude por parte de la compañía filatélica, D. Cristobal Montoro, responsable del Ministerio de Hacienda durante la etapa de Gobierno de José María Aznar, no dio respuesta a una denuncia contra Afinsa, llevada a cabo por la Fiscalía General del Estado en noviembre de 2001.
La realidad, como siempre sucede en nuestro caso, es bien distinta. No solo el Ministerio de Economía y Hacienda se hizo cargo de la denuncia sino que dio cumplida respuesta a la misma, el 9 de abril de 2002, mediante escrito firmado por los Servicios Juridicos de la Abogacía del Estado, en el que concluía que (cito textualmente): "Las operaciones realizadas por Afinsa Bienes Tangibles, S.A. y descritas en el antecedente 2ª de este informe entrañan, en un sentido exclusivamente económico, actividad de captación de ahorro del público, pero dichas operaciones no implican una actividad de captación de dicho ahorro en el sentido que contempla la normativa en que se rige la actividad financiera propiamente dicha".
Desconocemos de manera fidedigna (aunque lo intuímos), quienes están realmente detrás de esta campaña lanzada contra Afinsa, contra D. Cristobal Montoro y, por ende, contra el Gobierno del Partido Popular, pero que a nadie se le olvide que Afinsa la intervino el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en mayo de 2006, y que quienes definitivamente habían regulado la actividad de inversión en Bienes Tangibles, fueron los Populares, desde el momento y hora en que entrara en vigor la Disposición Adicional IV, en noviembre de 2003, que perfeccionaba y regulaba -a falta de desarrollo de su normativa- la actividad de las filatélicas Fórum y Afinsa, tal y como ha quedado acreditado en las sentencias dictadas por las diferentes Salas de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional.
Una vez más, a los difamadores les ha vuelto a salir el tiro por la culata. Antes de emplearse en tan impúdicos y bastardos menesteres, bien harían algunos que dicen llamarse "periodistas", en asegurarse de la veracidad de lo que escriben, evitando con ello el lanzar infames libelos a modo de "aguijonazos", a diestro y siniestro que, tarde o temprano, acabarán por llevarles ante los Tribunales.
Tiempo al tiempo.
