Expolio, robo, saqueo, atraco a mano armada, actuaciones "manu militari" (ministro Margallo dixit), rapiña, latrocinio, ...
... todos estos términos, y alguno que otro más, forman parte de los titulares de la muy indignada prensa española ante el Cristinazo de la Kirschner, acción deleznable donde las haya, que los listillos de Repsol han conseguido "socializar" como problema patrio ante la opinión pública, elevando lo que es la condenable intervención confiscatoria de una empresa comercial, al rango de cruzada nacional. (Habría que contar alguna que otra intra-historia de la petrolera española que, seguramente, harían saltar por los aires la simpatía que los españoles puedan sentir por la multinacional). Como bien dice Periodista Digital, Brufau sabía muy bien con quién se jugaba los cuartos.
Pues que nadie se rasgue las vestiduras. No hace falta cruzar el Atlántico para encontrar parásitos expropiadores del botín que, como riqueza, ellos han sido incapaces de generar. Sin ir más lejos, aquí mismo, en casa, tenemos un claro ejemplo de intervencionismo salvaje con las actuaciones llevadas a cabo -igualmente "manu militiari"- contra la multinacional Afinsa Bienes Tangibles, posicionada por capitalización entre las 50 primeras empresas españolas, por delante de la propia Renfe, y de Forum Filatélico, sociedades mercantiles ambas, que aglutinaban el nada despreciable número de 460.000 clientes y cuyo asalto y saqueó incluyó, entre otras muchas lindezas llevadas a cabo por el Rasputín español, (mucho más feo y repugnante que el cachorro de la Kirchner), la expulsión fulminante de los directivos y trabajadores de sus puestos de trabajo, con ingreso añadido en Soto del Real para los primeros, y befa, mofa, escarnio y amenazas de agresión para lo segundos, que no han alterado el rumbo de nuestra borreguil España ni un milímetro.
¿Que los accionistas de Repsol ven como han bajado el precio de sus acciones? Al menos siguen siendo propietarios de los títulos. Ya se recuperarán. A ellos no se los han "birlado" ni confiscado como hicieron con los millones de sellos, propiedad de los clientes en bienes tangibles y comprados por los inversores "al amparo" de la legislación española; esa misma legislación, entonces vigente, que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se saltó a la torera alegando "interés público" para evitar que la, según ellos, "estafa piramidal", siguiera "creciendo".
¡¡Venga ya!! Hipocresías las justas. Quien a hierro mata, a hierro muere. España hace muchos años que dejó de tener relevancia alguna en el panorama internacional, gracias a las miserables actuaciones del gobierno Zapaterista que han dejado el pais hecho unos zorros y nuestra credibilidad bajo mínimos. Entre las muchas gracietas de este inútil que nos gobernó durante dos legislaturas, ocupa un lugar preferente el saqueo de las filatélicas, incursas todavía en procedimientos judiciales que parecen alargarse "ad infinitum", en lo que, a todas luces, apunta ser una estrategia de "patada hacia adelante". Y así nos luce el pelo. ¿Que la Evita de pacotilla se ha saltado todos los principios de seguridad jurídica? Habrá recibido clases particulares del Gobierno de Zapatero, del palmarés de administradores concursales que, como aves de rapiña, pululan por los juzgados de lo mercantil, y de algún que otro juez español.
Naturalmente, al Gobierno siempre le quedarán Manuel Pardos y Adicae para "negociar" una solución con el gobierno de Argentina, que ponga fin al expolio y les salve del atolladero en el que les han metido estos chanchos montoneros. ¿Qué no habían caído en ello? Pues ya lo saben.
( Ahorresé el lector la mueca de sarcasmo tras la lectura de esta columna de opinión tan "políticamente incorrecta". La ilícita intervención y expolio salvaje de Afinsa dará mucho que hablar. Lo de YPF, comparado con lo de la filatélica, peanuts, como dicen los ingleses. Tiempo al tiempo).