¡VA POR VOSOTROS…!
Tras el desconcierto propio de los primeros días desde la fatídica intervención, mi ánimo comenzó a serenarse poco a poco conversando durante horas con Mila sobre las alternativas que se nos ofrecían, y tomamos la decisión de unirnos de inmediato a otros grupos resistivos, al comprender que se trataba de una canallada maquinada desde lo más alto del Estado.