El Rubalcaba más marrullero, perdió el debate. De nada le sirvió hacer aquello en lo que es un verdadero experto: fabular, mentir y acosar. Un Rubalcaba insidioso, chapucero y embarullado chocó frontalmente contra un político a quién no se puede acorralar con juicios de intenciones sin correr el riesgo de que, como toda respuesta, el interpelado tire de "archivo histórico" y a modo de "boomerang" estampe en la cara todo aquello que, para mal -más que para bien-, el "acosador" ya ha hecho.
Si otro "accidente" desgraciado no lo remedia, Mariano Rajoy será el próximo presidente de España. Su llegada al Gobierno no supondrá la panacea, ni el bálsamo de Fierabrás, capaz de hacer desaparecer, de la noche a la mañana, todos los males que aquejan a nuestro país, pero será el principio del fin del peor ciclo en lo político, lo económico y lo social por el que haya atravesado nuestra democracia.
Bienvenido Rajoy. "Agur" Rubalcaba.
P.S. Por cierto: aunque sorprendentemente ningún medio se haya hecho eco del asunto, los asesores de imágen de Rubalcaba han conseguido hacer pasar al candidato por un buen blanqueado de dientes.
P.S. Por cierto: aunque sorprendentemente ningún medio se haya hecho eco del asunto, los asesores de imágen de Rubalcaba han conseguido hacer pasar al candidato por un buen blanqueado de dientes.
